El primero fue sirviente de una tribu de Opocño, Nove Mesto, en los Bosques de Bohemia, territorio en ese entonces del Imperio Sacro Románico Germánico, controlado por Ferdinand I de la dinastía de los Habsburg.
A mediados del siglo XVII ya los Firbas iniciaron una cadena de boticas. Johann Michael Firbas el 3 de enero de 1660 inauguró la primera en la ciudad de Strakonice y luego Franz y su hijo Jan Mychel lo hacen en 1705 y en 1773 este último la fundó en Karlovy Vary (Distrito de Pilsen en la República Checa la Botica Lekarna, en donde realizó un trabajo increíble y ahora histórico con ese local, que funcionó hasta 1965.
Luego se convirtió en museo, manteniendo toda la decoración, instrumentales y diversos objetos de gran valor. Años después, La UNESCO declaró a la Botica, ya museo, como Patrimonio de la Humanidad.
FARMACIA LEKARNA FIRBAS 1773
LISTA DE PATRIMONIOS DE LA HUMANIDAD EN CHEQUIA DE LA UNESCO
La Botica Lekarna es un lugar lleno de un ambiente especial. Cualquiera que mire a su alrededor por primera vez a los estantes de madera tallada llenos de frascos de madera, porcelana y vasijas de peltre debe sentir una reverencia casi sagrada por las generaciones de boticarios que infundieron hierbas, mezclaron ungüentos y prepararon pociones aquí. ¡El taller del alquimista está completo!
Las primeras farmacias en Checoslovaquia se establecieron a finales del siglo XIII. La botica tiene sus orígenes a mediados del siglo XVI y originalmente formaba parte de un colegio jesuita. Solo desde 1773, cuando todo su equipo fue comprado por el farmacéutico Jan Mychel Firbas, se encuentra en Klatovy. En su forma barroca sin cambios, sirvió al público durante casi doscientos años, hasta 1965, cuando fue declarado monumento cultural nacional.
Horno, balanzas, relojes: todo esto es hermoso, pero no misterioso. Seguramente te sorprenderá la enorme máquina trituradora y mezcladora o el gran mortero de 1740. Su mazo, llamado majadero, es tan pesado que tiene que ser suspendido sobre el mortero en una viga. Seguramente sentirá un ligero escalofrío cuando eche un vistazo más de cerca a los estantes. Los boticarios solían tener todo tipo de ingredientes disponibles. Pero no sé a quién de vosotros le gustaría ser tratado con la ayuda de hígado de lobo, espinazo de víbora, índigo o dientes de jabalí. ¿Y cuál era el uso de los medicamentos que enumeré al principio?
Ya en 1931 el Doctor Otto Zekert escribió el libro “Eine altösterreichische Apotheker Firbas” (Una antigua familia Firbas austriaca de boticarios). En ese escrito Zekert hace historia y menciona, gracias a una excelente investigación, toda la rama farmacéutica de mi familia. Mi tribu se caracteriza por ser muy instruidos y de allí y su comportamiento en defensa del pueblo germánico, obtuvo varios títulos de la nobleza y puestos importantes en las asesorías y consultorías a sus emperadores durante medio siglo.




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